La siniestralidad laboral no afecta por igual a todos los sectores productivos. Los datos del INSST revelan que la actividad económica determina en gran medida el riesgo de sufrir un accidente laboral, con diferencias que pueden llegar a triplicar el índice medio nacional. Comprender estas disparidades es fundamental para dirigir los esfuerzos preventivos donde más se necesitan.
En 2024, España registró una cifra estable de accidentes laborales respecto al año anterior, pero con patrones sectoriales que requieren atención urgente. La construcción, la industria alimentaria y el transporte continúan siendo las actividades con mayor exposición al riesgo.
¿Qué es la siniestralidad laboral por sectores?
La siniestralidad laboral por sectores es el análisis diferenciado de los accidentes de trabajo según la actividad económica en la que ocurren. Este enfoque permite identificar qué industrias o servicios presentan mayor riesgo para los trabajadores y requieren medidas preventivas más intensivas.
Definición según el INSST
Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, la siniestralidad laboral sectorial se refiere a la distribución y frecuencia de accidentes de trabajo clasificados por ramas de actividad económica, utilizando la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE). Este análisis considera tanto la gravedad de los accidentes como la población trabajadora expuesta en cada sector.
El INSST define esta clasificación para poder establecer prioridades de actuación preventiva, asignar recursos de inspección y diseñar campañas específicas de sensibilización adaptadas a los riesgos particulares de cada actividad.
Índice de incidencia: cómo se mide la siniestralidad
El índice de incidencia es el indicador principal para medir y comparar la siniestralidad entre sectores. Se calcula como el número de accidentes de trabajo por cada 100.000 trabajadores con las contingencias profesionales cubiertas.
La fórmula es:
Índice de Incidencia = (Número de accidentes × 100.000) / Trabajadores afiliados con contingencias cubiertas
Este indicador permite comparaciones justas entre sectores con diferente volumen de empleo. Un sector puede tener muchos accidentes en términos absolutos pero un índice bajo si tiene gran cantidad de trabajadores, y viceversa.
El índice de incidencia se calcula tanto para:
- Accidentes totales con baja
- Accidentes graves
- Accidentes mortales
- Accidentes en jornada
- Accidentes in itinere
Datos de siniestralidad por sectores en España 2024
Según el informe anual del INSST, durante 2024 se produjeron 647.200 accidentes de trabajo con baja en España. De estos:
- 556.385 accidentes ocurrieron durante la jornada laboral (86%)
- 90.815 accidentes fueron in itinere (14%)
- 677 accidentes resultaron mortales
- 3.906 accidentes se clasificaron como graves
El índice de incidencia general se situó en 2.970 accidentes por cada 100.000 trabajadores, pero esta cifra oculta diferencias sectoriales muy significativas.
Sectores con mayor índice de incidencia
Los cinco sectores con mayor índice de incidencia en 2024 fueron:
| Sector | Índice de Incidencia (por 100k trabajadores) | Variación vs 2023 |
|---|---|---|
| Construcción | 6.014 | -3,2% |
| Industrias extractivas | 5.806 | +2,1% |
| Suministro de agua y saneamiento | 5.634 | -1,5% |
| Industria manufacturera | 4.321 | -2,8% |
| Transporte y almacenamiento | 4.010 | +1,2% |
La construcción duplica el índice medio nacional, consolidándose como el sector más peligroso. A pesar de contar con normativa preventiva específica abundante, las características intrínsecas del trabajo en construcción (trabajos en altura, maquinaria pesada, condiciones meteorológicas adversas) mantienen la siniestralidad en niveles críticos.
Análisis de accidentes graves y mortales por sector
Cuando analizamos específicamente los accidentes graves y mortales, el panorama sectorial se acentúa:
Índice de incidencia de accidentes graves y mortales (por 100.000 trabajadores):
- Construcción de edificios: 86,3
- Transporte terrestre y por tubería: 64,6
- Agricultura y ganadería: 46,4
- Industria alimentaria: 38,2
- Fabricación de productos metálicos: 35,7
Estos datos revelan que en la construcción de edificios se producen tres veces más accidentes graves o mortales que la media nacional de 22,5 por cada 100.000 trabajadores.
En términos absolutos, durante 2024:
- Transporte y almacenamiento: 143 accidentes mortales (sector líder en mortalidad)
- Construcción: 144 accidentes mortales (una muerte cada 2,5 días)
- Agricultura: 89 accidentes mortales
- Industria manufacturera: 76 accidentes mortales
Comparativa sectorial: evolución 2019-2024
La evolución temporal permite identificar tendencias y evaluar la efectividad de las políticas preventivas:
Tendencias por sector (2019-2024):
Sectores con mejora sostenida:
- Construcción: reducción del 8,5% en el índice de incidencia
- Industria manufacturera: reducción del 6,2%
- Servicios: estabilidad con ligero descenso del 1,8%
Sectores con empeoramiento:
- Transporte y almacenamiento: incremento del 4,3%
- Hostelería: incremento del 7,8% (efecto post-pandemia)
- Agricultura: estabilidad con fluctuaciones estacionales
La pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión en 2020, con descensos generalizados debido a la paralización de actividades. Sin embargo, la recuperación en 2021-2022 trajo consigo un repunte de la siniestralidad que se ha estabilizado en 2023-2024 en niveles similares a 2019.
Construcción: el sector más crítico en siniestralidad
La construcción mantiene su posición como el sector más peligroso de España, tanto en frecuencia como en gravedad de los accidentes.
Cifras clave del sector construcción
En 2024, el sector de la construcción presentó las siguientes cifras:
- 84.479 accidentes con baja (total)
- Índice de incidencia: 6.014 por cada 100.000 trabajadores
- 144 accidentes mortales (21,3% del total nacional)
- 390 accidentes graves
- Población trabajadora: 1.405.000 afiliados aproximadamente
El sector representa aproximadamente el 6,5% del empleo total en España, pero concentra el 13% de todos los accidentes laborales y más del 21% de los accidentes mortales.
Actividades de mayor riesgo en construcción
Dentro del sector construcción, no todas las actividades presentan el mismo nivel de riesgo. El análisis del INSST identifica tres divisiones principales:
1. Construcción de edificios (CNAE 41)
- Índice de incidencia: 7.190,6 (hombres: 8.009,0)
- Principal causa: Caídas desde altura
- Actividades críticas: Montaje de estructuras, trabajos en fachadas, cubiertas
2. Ingeniería civil (CNAE 42)
- Índice de incidencia: 5.820,3
- Principal causa: Colisiones con maquinaria pesada
- Actividades críticas: Construcción de carreteras, obras hidráulicas, túneles
3. Actividades de construcción especializada (CNAE 43)
- Índice de incidencia: 5.687,4
- Principal causa: Sobreesfuerzos y golpes con objetos
- Actividades críticas: Instalaciones eléctricas, fontanería, acabados
Medidas preventivas específicas
Para reducir la siniestralidad en construcción, las empresas deben implementar:
Medidas técnicas:
- Sistemas de protección colectiva prioritarios frente a EPIs
- Barandillas, redes de seguridad y líneas de vida certificadas
- Maquinaria con sistemas de seguridad activa
- Señalización y delimitación de zonas de riesgo
Medidas organizativas:
- Planificación detallada de trabajos en altura
- Coordinación efectiva entre contratistas y subcontratistas
- Sistemas de permisos de trabajo para actividades críticas
- Supervisión constante del cumplimiento de protocolos
Medidas formativas:
- Formación específica del Real Decreto 1627/1997
- Capacitación en uso de equipos de protección individual
- Simulacros de emergencia en obra
- Sensibilización sobre riesgos específicos del puesto
La Coordinación de Actividades Empresariales (CAE) es especialmente crítica en construcción, donde habitualmente confluyen múltiples empresas contratistas en un mismo centro de trabajo.
Industria manufacturera y transporte: sectores prioritarios
Después de la construcción, la industria manufacturera y el transporte son los sectores que requieren mayor atención preventiva.
Siniestralidad en la industria alimentaria
La industria de la alimentación presenta cifras preocupantes:
- Índice de incidencia: 4.426 (hombres: 4.890; mujeres: 3.410)
- Principal sector manufacturero en número absoluto de accidentes
- Actividades críticas: Manipulación de carnes, pescados, y productos lácteos
Riesgos específicos:
- Cortes y amputaciones con maquinaria
- Quemaduras por contacto con superficies calientes
- Caídas por suelos resbaladizos
- Trastornos musculoesqueléticos por movimientos repetitivos
- Exposición a temperaturas extremas en cámaras frigoríficas
La temporalidad y la rotación de personal en el sector agravan estos riesgos, ya que los trabajadores con menos de 6 meses de antigüedad tienen un índice de siniestralidad un 40% superior.
El transporte terrestre: un desafío persistente
El sector de transporte y almacenamiento lidera los accidentes mortales con 143 fallecimientos en 2024:
- Índice de incidencia: 4.010
- Índice de accidentes mortales: 7,8 por cada 100.000 trabajadores
- Principal causa: Accidentes de tráfico (representan el 65% de la mortalidad)
Factores de riesgo específicos:
- Largas jornadas de conducción
- Fatiga y somnolencia al volante
- Estrés por plazos de entrega
- Manipulación de cargas en condiciones variables
- Conducción en condiciones meteorológicas adversas
El Real Decreto 1561/1995 sobre jornadas especiales establece limitaciones, pero el sector enfrenta desafíos de cumplimiento efectivo.
Fabricación de productos metálicos
Este subsector presenta uno de los índices más elevados dentro de la manufactura:
- Índice de incidencia: 8.009,0 (solo hombres, ya que representa el 95% del empleo)
- Actividades críticas: Soldadura, corte, mecanizado, montaje de estructuras metálicas
Accidentes típicos:
- Golpes y atrapamientos con maquinaria
- Proyección de fragmentos o partículas
- Cortes con herramientas manuales y automáticas
- Caídas durante montajes en altura
- Exposición a humos metálicos
Diferencias por género en la siniestralidad sectorial
El análisis por género revela patrones diferenciados que reflejan la segregación ocupacional del mercado laboral español.
Sectores con mayor siniestralidad masculina
Los hombres presentan un índice de incidencia global de 3.623,6 accidentes por cada 100.000 trabajadores, más del doble que las mujeres (1.722,4).
Top 5 sectores con mayor siniestralidad masculina:
- Fabricación de productos metálicos: 8.009,0
- Construcción de edificios: 7.190,6
- Actividades de construcción especializada: 6.890,2
- Industria de la alimentación: 4.890,0
- Transporte terrestre: 4.650,3
El índice de accidentes graves o mortales en hombres es de 35,7 por cada 100.000 trabajadores, casi cinco veces superior al de las mujeres (7,6).
Esta diferencia se explica por:
- Mayor presencia masculina en sectores de alto riesgo físico
- Trabajos que implican fuerza física, altura o maquinaria pesada
- Mayor exposición a condiciones laborales extremas
- Patrones culturales de asunción de riesgos
Sectores con mayor siniestralidad femenina
Las mujeres, aunque presentan índices generales más bajos, concentran su siniestralidad en sectores específicos:
Top 5 sectores con mayor siniestralidad femenina:
- Asistencia en establecimientos residenciales: 5.116,7
- Servicios de alojamiento (hostelería): 4.504,7
- Industria de la alimentación: 3.410,0
- Actividades de servicios sociales sin alojamiento: 2.980,5
- Comercio al por menor: 2.650,0
Riesgos específicos en estos sectores:
- Manipulación manual de personas (sector sanitario y residencial)
- Trastornos musculoesqueléticos por movimientos repetitivos
- Agresiones y violencia en el trabajo (especialmente en sanidad)
- Caídas por tropiezos y resbalones
- Estrés laboral y carga mental
Un dato relevante: las mujeres sufren proporcionalmente más accidentes in itinere (22,9% frente a 9,7% de los hombres), relacionado con la doble jornada laboral y familiar que enfrentan muchas trabajadoras.
Tendencias de siniestralidad laboral en España (2019-2024)
Analizar la evolución temporal permite identificar si las políticas preventivas están funcionando y anticipar desafíos futuros.
Evolución post-pandemia
La pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión en las series estadísticas:
2019 (pre-pandemia):
- 650.602 accidentes con baja
- Índice de incidencia: 3.123
2020 (pandemia):
- 491.284 accidentes con baja (-24,5%)
- Índice de incidencia: 2.518 (mínimo histórico reciente)
- Efecto de paralización de actividades y teletrabajo
2021 (recuperación):
- 601.123 accidentes con baja (+22,4%)
- Índice de incidencia: 2.810
- Retorno progresivo a la actividad presencial
2022-2023 (estabilización):
- Alrededor de 650.000 accidentes anuales
- Índice de incidencia: aproximadamente 2.950-3.000
- Vuelta a niveles pre-pandemia
2024 (situación actual):
- 647.200 accidentes con baja
- Índice de incidencia: 2.970
- Estabilización en cifras similares a 2019
Conclusión: La siniestralidad ha vuelto a niveles pre-pandemia, lo que indica que no se ha producido una mejora estructural en la prevención durante los últimos 5 años.
Sectores que mejoran vs sectores que empeoran
Sectores con tendencia positiva (2019-2024):
- Construcción: -8,5% en índice de incidencia
- De 6.564 (2019) a 6.014 (2024)
- Efecto de mayor digitalización y tecnificación
- Mejora en coordinación de actividades empresariales
- Industria manufacturera: -6,2%
- De 4.612 (2019) a 4.321 (2024)
- Automatización de procesos peligrosos
- Mayor inversión en sistemas de seguridad
- Agricultura: -4,8%
- De 4.527 (2019) a 4.318 (2024)
- Modernización de maquinaria
- Mejora en equipos de protección individual
Sectores con tendencia negativa (2019-2024):
- Transporte y almacenamiento: +4,3%
- De 3.845 (2019) a 4.010 (2024)
- Presión por tiempos de entrega (e-commerce)
- Incremento de accidentes de tráfico laboral
- Hostelería: +7,8%
- Efecto rebote post-pandemia
- Alta temporalidad y rotación
- Falta de formación por urgencia en contratación
- Comercio: +3,2%
- Intensificación de ritmos de trabajo
- Aumento de manipulación de mercancías
Proyecciones y desafíos futuros
Mirando hacia 2025-2027, los principales desafíos incluyen:
1. Envejecimiento de la población trabajadora
- A partir de los 50 años, el índice de incidencia aumenta progresivamente
- La permanencia laboral hasta edades más avanzadas requiere adaptaciones ergonómicas
2. Nuevas formas de organización del trabajo
- Teletrabajo híbrido: riesgos psicosociales y ergonómicos
- Plataformas digitales: ambigüedad en la responsabilidad preventiva
- Gig economy: trabajadores con menor protección
3. Digitalización y nuevos riesgos
- Automatización: nuevos riesgos en interacción humano-máquina
- IA y robótica: necesidad de formación específica
- Ciberseguridad como riesgo laboral emergente
4. Cambio climático
- Estrés térmico: especialmente en construcción y agricultura
- Eventos meteorológicos extremos
- Adaptación de protocolos de trabajo a nuevas condiciones
5. Salud mental laboral
- Incremento de trastornos de ansiedad y depresión
- Burnout en sectores con alta carga emocional
- Necesidad de abordar riesgos psicosociales sistemáticamente
Preguntas frecuentes sobre siniestralidad por sectores
La construcción es el sector con mayor índice de incidencia de accidentes laborales en España, con 6.014 accidentes por cada 100.000 trabajadores en 2024 según datos del INSST. Este sector duplica la media nacional y concentra el 21% de los accidentes mortales, a pesar de representar solo el 6,5% del empleo total. Las principales causas son las caídas desde altura, golpes con objetos y atrapamientos con maquinaria.
¿Qué es el índice de incidencia y cómo se calcula?
El índice de incidencia es el indicador que mide el número de accidentes de trabajo por cada 100.000 trabajadores afiliados con las contingencias profesionales cubiertas. Se calcula multiplicando el número de accidentes por 100.000 y dividiendo el resultado entre el número de trabajadores afiliados. Este método permite comparar la siniestralidad entre sectores con diferente tamaño de plantilla de forma objetiva.
Las diferencias se deben principalmente a la segregación ocupacional del mercado laboral. Los hombres presentan un índice de incidencia más del doble que las mujeres (3.623,6 frente a 1.722,4 por cada 100.000 trabajadores) porque están sobrerrepresentados en sectores de alto riesgo físico como construcción, industria y transporte. Las mujeres concentran su siniestralidad en sectores como asistencia residencial, hostelería y servicios sociales, con riesgos diferentes como trastornos musculoesqueléticos y violencia laboral.
En 2024 se produjeron aproximadamente 1.773 accidentes laborales con baja al día en España, lo que equivale a unos 74 accidentes por hora. De estos, 1.524 ocurren durante la jornada laboral y 249 son accidentes in itinere. Cada 2,5 días se produce un accidente mortal en el sector de la construcción.
La pandemia causó un descenso pronunciado en 2020 (-24,5%) debido a la paralización de actividades y el teletrabajo masivo. Sin embargo, en 2021 se produjo un rebote del 22,4% con la recuperación económica. Desde 2022, la siniestralidad se ha estabilizado en niveles similares a 2019, lo que indica que no se produjo una mejora estructural duradera en la prevención.
Los sectores con mayor mejora entre 2019 y 2024 son la construcción (-8,5%), industria manufacturera (-6,2%) y agricultura (-4,8%). Esta mejora se atribuye a la digitalización, automatización de procesos peligrosos, mejor coordinación entre empresas y mayor inversión en sistemas de seguridad. En contraste, transporte (+4,3%) y hostelería (+7,8%) han empeorado.
Una actividad prioritaria es aquella que simultáneamente presenta un alto índice de incidencia de accidentes y una elevada población trabajadora expuesta. El INSST utiliza una matriz de cuartiles para identificarlas. En 2024, las actividades prioritarias son: construcción de edificios, actividades de construcción especializada, industria de la alimentación, fabricación de productos metálicos y servicios a edificios.
Puedes consultar los informes anuales del INSST que publican índices de incidencia por división de actividad económica (CNAE a dos dígitos). Si tu sector presenta un índice superior a 4.000 accidentes por cada 100.000 trabajadores, se considera de alto riesgo. Además, si tu empresa tiene contratistas o subcontratistas, la Coordinación de Actividades Empresariales es obligatoria según el artículo 24 de la Ley 31/1995.
Cómo reducir la siniestralidad en sectores críticos
La reducción efectiva de la siniestralidad requiere un enfoque integral que combine medidas técnicas, organizativas y de gestión.
El papel de la Coordinación de Actividades Empresariales
La CAE es fundamental en sectores donde confluyen múltiples empresas, especialmente en construcción, industria y servicios:
Obligaciones legales según el artículo 24 de la Ley 31/1995:
- Intercambio de información sobre riesgos
- Establecimiento de medios de coordinación
- Instrucciones para prevención de riesgos
- Vigilancia del cumplimiento de las medidas preventivas
Beneficios de una CAE efectiva:
- Reducción de hasta un 35% en accidentes en empresas con buena coordinación
- Mayor claridad en responsabilidades preventivas
- Mejor comunicación de riesgos a trabajadores
- Trazabilidad documental ante inspecciones o accidentes
Herramientas para mejorar la CAE:
- Plataformas digitales de gestión documental
- Reuniones periódicas de coordinación presenciales
- Sistemas de permisos de trabajo para actividades especiales
- Auditorías cruzadas entre empresas concurrentes
La digitalización de la CAE mediante software especializado permite automatizar procesos, reducir tiempos administrativos y garantizar que todos los trabajadores tienen formación e información actualizada sobre los riesgos del centro de trabajo.
Herramientas tecnológicas para la prevención
La tecnología está transformando la prevención de riesgos laborales:
1. Wearables y dispositivos IoT
- Pulseras que detectan caídas y alertan automáticamente
- Sensores ambientales de gases, temperatura y ruido
- Chalecos con GPS para localización en emergencias
- Dispositivos de alerta de fatiga para conductores
2. Realidad Virtual (VR) y Realidad Aumentada (AR)
- Formación inmersiva en entornos de alto riesgo
- Simulación de situaciones peligrosas sin exponerse al riesgo real
- Reducción de costes de formación presencial
- Mayor retención de conocimientos (hasta 75% más que formación tradicional)
3. Software de gestión preventiva
- Evaluación de riesgos digitalizada
- Gestión de EPIs y fechas de caducidad
- Planificación de formaciones obligatorias
- Análisis predictivo de accidentes mediante IA
4. Drones y robótica
- Inspección de estructuras en altura sin exponer trabajadores
- Trabajos en espacios confinados mediante robots
- Transporte automatizado de cargas pesadas
- Vigilancia de seguridad en grandes instalaciones
Checklist de actuación por sector
Checklist para Construcción
☐ Evaluar riesgos de caídas en altura y establecer protecciones colectivas
☐ Implementar un Plan de Seguridad y Salud según RD 1627/1997
☐ Designar Coordinador de Seguridad y Salud en fase de ejecución
☐ Establecer sistema de Coordinación de Actividades Empresariales
☐ Verificar certificación de maquinaria y equipos de trabajo
☐ Comprobar formación específica de todos los trabajadores (20h mínimo)
☐ Realizar inspecciones diarias de andamios, escaleras y plataformas
☐ Establecer protocolos de trabajo en condiciones meteorológicas adversas
☐ Disponer de equipos de rescate en altura certificados
☐ Realizar simulacros de emergencia y evacuación
Checklist para Industria Alimentaria
☐ Evaluar riesgos de cortes y atrapamientos con maquinaria
☐ Instalar resguardos y sistemas de parada de emergencia
☐ Mantener suelos antideslizantes y limpios
☐ Controlar temperatura de cámaras frigoríficas y tiempos de exposición
☐ Proporcionar EPIs adecuados (guantes anticorte, calzado de seguridad)
☐ Formar en manipulación manual de cargas
☐ Establecer pausas regulares para tareas repetitivas
☐ Vigilar salud específica por exposición a temperaturas extremas
☐ Implementar protocolos de limpieza de maquinaria (lockout/tagout)
☐ Gestionar alergias alimentarias en trabajadores expuestos
Checklist para Transporte
☐ Verificar cumplimiento de tiempos de conducción y descanso (RD 1561/1995)
☐ Realizar evaluación de riesgos psicosociales (fatiga, estrés)
☐ Formar en conducción defensiva y prevención de accidentes de tráfico
☐ Mantener vehículos con revisiones periódicas al día
☐ Equipar vehículos con sistemas de ayuda (ESP, control de ángulo muerto)
☐ Establecer protocolo de actuación ante somnolencia al volante
☐ Formar en manipulación manual de cargas y uso de ayudas mecánicas
☐ Proporcionar equipamiento de seguridad (chalecos reflectantes, calzado)
☐ Implementar sistema de comunicación para emergencias
☐ Realizar vigilancia de la salud específica para conductores profesionales
Checklist para Servicios Residenciales y Sanitarios
☐ Evaluar riesgos de manipulación de personas (movilización de pacientes)
☐ Formar en técnicas de movilización segura
☐ Disponer de grúas y ayudas técnicas para transferencias
☐ Establecer protocolo de prevención de agresiones y violencia
☐ Proporcionar formación en gestión de situaciones conflictivas
☐ Evaluar riesgos psicosociales (carga emocional, burnout)
☐ Garantizar dotación de personal suficiente
☐ Implementar medidas de prevención de riesgos biológicos
☐ Formar en uso de EPIs (guantes, mascarillas, batas)
☐ Establecer apoyo psicológico para trabajadores expuestos a trauma
Conclusión y próximos pasos
Los datos del INSST 2024 confirman que la siniestralidad laboral en España se mantiene estable en cifras similares a las de 2019, con aproximadamente 650.000 accidentes anuales. Esta estabilidad no es positiva: indica que no se está logrando una reducción estructural de los accidentes.
Conclusiones clave:
- La construcción sigue siendo el sector más crítico, con un índice que duplica la media nacional y concentra más del 21% de los accidentes mortales.
- La segregación ocupacional por género determina patrones de siniestralidad diferenciados, con hombres sobrerrepresentados en sectores de alto riesgo físico y mujeres en sectores de riesgo ergonómico y psicosocial.
- La evolución post-pandemia muestra que el teletrabajo y la paralización de actividades redujeron temporalmente los accidentes, pero sin generar una mejora duradera.
- Sectores como transporte y hostelería están empeorando, requiriendo intervenciones específicas urgentes.
- La tecnología y la digitalización ofrecen oportunidades para mejorar la prevención, pero su adopción es aún limitada.
Próximos pasos para tu empresa
Si trabajas en un sector de alto riesgo, es momento de actuar:
1. Evalúa tu situación actual
- Compara tu índice de siniestralidad con la media de tu sector
- Identifica las principales causas de accidentes en tu actividad
- Analiza si tu coordinación con contratistas es efectiva
2. Prioriza las medidas preventivas
- Invierte en protecciones colectivas antes que en EPIs
- Digitaliza tu gestión preventiva para ganar eficiencia
- Forma a tus trabajadores en riesgos específicos de su puesto
3. Implementa una CAE efectiva
- Si tienes contratistas, es obligatorio coordinar actividades preventivas
- Utiliza herramientas tecnológicas para automatizar la gestión documental
- Establece reuniones periódicas de coordinación
4. Mide y mejora continuamente
- Establece indicadores propios de siniestralidad
- Analiza cada accidente para identificar causas raíz
- Comparte buenas prácticas con otras empresas de tu sector
La prevención de riesgos laborales no es solo una obligación legal, es una inversión en personas y productividad. Las empresas con baja siniestralidad tienen menor absentismo, mayor motivación de plantilla y mejor reputación empresarial.
La siniestralidad puede y debe reducirse. Los datos del INSST nos muestran dónde están los problemas. Ahora toca actuar.

